NUMERO 3. Aprendiendo a decir primero por David Hernández M.


25 Feb

Aprendiendo a decir primero. 

El suelo que caminamos, capa sobre capa, historia entre historias que han dado todos los colores a la cultura de la CDMX, su zona metropolitana, su arteria periférica dolorosa y taponeada. La experiencia de la urbe, el micro, la combi, RTP. El ayer hermoso metro, sobreviviente del clima idealista del poder fácil y sus minions. La transición siempre estampídica, sudorosa y apretujada, ahora anónima, desde el refugio y la intimidad, hasta la exposición y desnudo explícito del ser, de el llegar a ser. La distinción de echar lámina, de la entrada triunfal en corcel a la intimidad habitable; la arquetípica radicalidad del chilango, eternamente sorpresivo. Experimentar un pedazo de la perspectiva del mexanauta, el esbozo de un circo onírico en carne propia. 

Paladear y sensibilizar a aquellos que comienzan a desmenuzar los impulsos y motivaciones del “paisa”, quién sea, al invertir su vida en la construcción de la ciudad que habitamos, es un aprendizaje que ha florecido acelerado, tal vez prematuro, por la bestial competencia entre perfiles institucionales, sazonado por bifurcaciones profesionales, las concepciones anquilosadas sobre desarrollo tecnológico y gobernanza por vedettes. Entender, las capas, la sensibilidad, la competencia y la creación kafkiana de retóricas comunicativas que te recrean la atención y estimulan sensibilidades comunes; la dinámica de condensar el cardumen a través de la monumentalidad y vigorosidad mediática hasta saciarse de él. 

Ser el primero, en la vorágine profesional de escuelas de ser el primero en mandar a los albañiles, artesanos de todos los matices y andaduras. Estamos en CDMX y cohabitamos en la distópica realidad entre mundos y albedríos del norte y del sur. Ser arquitecto, es inspirar a crear, impulsar las soluciones, la ingeniería y la cuadrilla, mostrar las partes y el todo, y entonces, tal vez, llegar a construir. 

Aprender a ser arquitecto, es tomar forma de un ideal. Es una convergencia entre la terquedad y el azar. Es un fenómeno, casi un mito incorporado al ejercicio de proyectar. Existe, brilla en algunos lugares y es extrañado por comunidades. Calcular y diseñar muchos pueden hacerlo, graduarse, construir, también; pero la responsabilidad es una carencia en la profesionalización, en el credencialismo. Existe un desconocimiento de la intensidad, humildad del servicio, valores, capas, de la historia. Es un reto interminable vivir de construir, siempre curioso, atento de resolver y refinar. 

Hoy, a casi medio siglo del nacimiento del diseño asistido por computadora, siglos de pensamiento compositivo, milenios de transformación de la materia, valores digitales, la enseñanza en las escuelas de arquitectura se encuentra comprometida por la demanda urgente; el caos de infraestructura vial, ordenamiento y administración urbana, servicios de diseño y arquitectura multimodal: local, de escala, generativa, adaptativa, óptima y parametrizada. Olvidamos la historia, la confianza en las capacidades del humano luminoso y avanzado. La aprobación de lo cotidiano y la atención en la materia pura, tik tokera, inalcanzable, se convierte en el lubricante cultural. La accesibilidad a la información es un bien por el que vale la pena dar discurso y defender, dónde es posible encontrar atisbo de la razón y valor en la complejidad y el rigor del oficio.

El diseño arquitectónico digital, maraña de operaciones y transformaciones, scripts, algoritmos, patrones de corte, códigos generativos con los que cotidianamente emprende a navegar en grandes mares de datos, colectando y divisando las configuraciones ideales con asistencia programática y procedural para optimización geométrica, estructural y topológica del compuesto/gesto arquitectónico; es viable entonces, con el canal abierto la disertación profunda de la composición urgente y regenerativa. Tal vez el punto álgido del estado del arte, llegando a la ancestralidad por la proximidad a los componentes biológicos primitivos, su abstracto habitacional y funcional, híbrido. 

La construcción de modelos de datos es la herencia de los oficios, el instrumento forjado por la codificación de los procesos y secretos de cálculo, de estudio riguroso, de familia. La arborización lógica de datos, correlación topológica y semiología de la composición comparten parámetros: levantamiento, topografías, escaneos, manifolds, entidades con métricas, dónde es posible correr escenarios/maquetas, espejeando la especulación de constructos óptimos virtuales. La aproximación puede abordarse con prácticas de simulación difusa y optimización digital, pero la observación de ¿Qué? Contemplar, aportar la determinación de ocurrencias objetivas, e incidencias de un evento, ocurrencia humana, fenómeno. 

Empleando las herramientas, sistemas tecnológicos: laboratorios, scripts, herramientas, con orientación selectiva, es posible la detección de soluciones óptimas, el modelo entonces demuestra la incorporación natural de la sensibilidad del que contempla y descarga, programa. La observación de la ocurrencia y el evento asiste en la pronosticación de una escena, virtualización del ambiente. 

La visualización digital ha sido el estandarte de las escuelas del corredor periférico, así como de iniciativas desperdigadas en el interior de la república; inmediatamente desatendidas y olvidadas por el aspecto absurdo, divergencia entre la contemplación de los artesanos y los que persiguen el “diseñar/construir” y decir primero. Los gremios contienen el secreto de la evolución metodológica, la consciencia para el desarrollo natural de sus herramientas y maneras de ejecutar, el valor, el salario y el rendimiento. La comprensión del proyecto, con modelo, vistas de las partes y del todo: isometrías, alzados, secciones, orbitado selectivo. Es el oriente común para observar, la comprensión de los bloques de información, la necesidad austera de un dibujo, un diagrama que aproxime a contemplar los detalles y la complejidad dinámica del objeto.

 Entre el artesano y el aprendiz de arquitecto, la atención en el objeto está definida por la práctica conjunta y progreso en proyectos ejecutados. La producción de simulaciones en el entorno académico es una exploración lejos de la realidad de los procesos pedestres y vulgares con los que, con enfado, los maestros y su cuadrilla emprenden la traducción desde un plano, en el mejor de los casos, hasta la preparación de material y herramientas/máquinas necesarias para construir o fabricar los componentes de un diseño. 

Hasta dónde me alcanza la experiencia al enseñar dichos procedimientos, he encontrado disparidad entre la cultura y las competencias, además del poco conocimiento para instrumentar naturalmente desde la infancia a generaciones de jóvenes con contextos saturados a referentes henchidos de información, experiencia y acceso a recursos. Tal vez apoyo para análisis e impulso de iniciativas locales.

Entendiendo que la producción de tecnologías prácticas como: cálculo a mano, scripts, operatividad administrativa con máquinas de CNC, data modeling, diseño, optimización digital y dibujo a mano alzada para alimentar parámetros a procesos de manufactura, y toma de decisiones en tiempo real, son un cúmulo de competencias invaluables. Aprender en distintos entornos digitales, hace poco considerados ociosos, pueden ser experimentados como inherente al solucionar requerimientos durante el diseño estructural y ensamblar prototipos de pruebas. 

Vivir de, y emprender al generar arquitecturas integrales, es una práctica demandante, lista para la incorporación de conceptos contemporáneos de intervención regenerativa en materiales, predios, reservas naturales; dónde la prioridad de atender en grupos de trabajo es: zonas contaminadas y limítrofes a los desarrollos habitaciones y zonas de alta densidad urbana. Áreas anteriormente ejidales y de reserva depredadas por fraccionamientos ilegales, invasión y despalme de terrenos con plusvalía en especulación. 

Aprender y enseñar esta complejidad sin desilusionar a aquellos con corazones y conciencias ávidas de actuar es el patio feo de la academia especulativa, aceleracionismo procedural en urgencia y emergencia. La alta competencia es despreciada por el protagonismo de la manera y no el aterrizaje constructivo, un vuelo al cual sometemos a los alumnos al especular con consecuencias y progresivamente apoyar el desarrollo de estudios en flujos, orientación, materiales, nodos, sistemas y procedimientos de re activación para las múltiples capacidades de un terreno: pensando, produciendo y deseando el encuentro con razones que estimule la curiosidad para estructurar un argumento sin condescendencia para no apagar las luces de la ciudad y abandonarla. Es de valientes proponer factibilidad, distribución, zonificación y relaciones espaciales, funcionalidades proyectuales, responsabilidad guiada, etc. Proponer arde en el corazón administrativo de las instituciones académicas, latir retroalimentando al público en general del conocimiento y competencia para actuar en localidad y en el progreso de comunidades urbanas equilibradas. La velocidad del desarrollo de conocimiento de código abierto avanza prolijo como contenido disponible para la práctica de diseño, fabricación y construcción. 

Con lo grunge y trash del contexto arquitectónico; el block y la losa procedurales emergen modularizando el compuesto de una infraestructura evolutiva, que persigue el refugio eficiente, ciudad de parámetros, satisface el albedrío y la viralización, de wiki, reflexiva. Es posible la restauración urbana, consolidar la competencia mínima en los educandos del ambiente construido, la exploración recursiva de metodologías ya articula un sendero, da confianza a la aventura de emprender y aprender de la realidad surrealista e inmediata de la cual somos participantes. 

Abriendo apetito para proyectar escenarios posibles de la educación interdisciplinar, escuela en casa y las consecuencias de esquivar la responsabilidad de encontrar argumentos para con potencia: capacitar en pleno la picardía oportunista de sacar provecho, tan bien arraigada en la curiosidad de los jóvenes, no iniciados e incultos. La lucha de clases que es parte de la capa por la cual, desde la memoria histórica, se erigen argumentos y parapetos de teoría estética, compositiva, desde lo sublime y heroico, hasta lo tendencioso y degenerado, configuraciones clasistas provenientes de la descripción de economías y sistemas productivos fortalecidos y que en conveniencia competitiva, re dirigen liquidez y participación en intercambio local y global de conocimiento, patentes y tecnología. A la mesa está la revuelta, incitada por la complejidad de resolver lo inmediato, alimentos y sistemas sanitarios, el sustento y la vinculación comunitaria, la revolución por el desarrollo comunitario y los modelos regenerativos, se han pertrechado de vías para el equilibrio, el código abierto, la necesidad y hasta la minería digital tienen disposición de perseguir el equilibrio socioeconómico comunitario con la consciencia de una historia latente en desbalance.

Hasta dónde ganará la encomienda de participar con tenacidad y resiliencia en el encuentro entre el brute force y lo procedural/generativo, procesos del qué hacer, ya cotidiano, de resolver un pedazo de ciudad, departamento, casa, jardín o selva. Sin zozobra, por la retórica del crafter/maker aficionado, difícil de adaptar o de participar en el tablero de los programas de ambiente constructivo. Las perspectivas en el medio, la cultura organizacional y aspiracional. La disgregación social, la filosofía de la práctica, del gremio, a la encomienda de profesionalizar un perfil proactivo. Es tal vez, el punto de encuentro para aprovisionar el futuro de opciones de capacitación y economía no consideradas por su origen virtual, cotidiano, de garage

Con seriedad, miles de horas de juego, modelado y administración en ambientes virtuales son exquisitas habilidades listas en un batallón de interesados y adeptos de toda índole académica y oficio. Los geeks, nerds armados con voluntad de conectarse y memetizar la nueva realidad son el margen temido y el foco de atención para el hallazgo de agentes de cambio.

 Enseñar es construir el futuro, participar en aprender y modular una realidad estridente y vibrante. ¡Dónde las ocurrencias!, México, una de las capitales del surrealismo arquitectónico desde el Pedregal de San Ángel, a los barrios de Ecatepec, Naucalpan, Nicolás Romero, Neza e Iztapalapa, son la impactante realidad de un profesor enseñando geometría digital aplicada, metodología en negocios de transformación digital y diseño Computacional para la ciudad hambrienta de regeneración, de opciones, lista para economías digitales y análogas revolucionarias. Mientras tanto… continuamos mirando con desconcierto hacia adelante.

Acerca del Autor.

David Hernández Melgarejo desde la infancia se ha encontrado inmerso en procesos creativos de Arquitectura, Diseño, sistemas digitales y mecánicos, trayectoria que actualmente integra interdisciplinariamente en la creación de ciudad, espacios y objetos con las dimensiones virtuales digitales y sistemas estado del arte; presentando soluciones óptimas para establecer simbiosis entre los usuarios, entorno natural y la tecnología, propulsando el desarrollo humano y los modelos urbanos regenerativos. 

Estudió Arquitectura y obtuvo el grado de Maestro en Tecnologías de la Información en el Tecnológico de Monterrey CEM 2015. Desde el 2005 ha trabajado como arquitecto, diseñador, fabricante y CIO de Guantes para Obrero de México S.A. de C.V. empresa con 62 años surtiendo a las armadoras automotrices en México con artículos de protección industrial; así como fundador y consultor de Bio|Architecture Studio / A design & building laboratory. 

Es consultor y docente en Tecnologías Avanzadas para Arquitectura, Diseño y Fabricación Digital en el Tecnológico de Monterrey CEM y Texas A&M College Station desde el 2009. Participó como diseñador de arquitectura paramétrica, consultor en diseño computacional y administrador de TI en FREE en la construcción del Museo Soumaya y Polanco Master Plan en la Ciudad de México. Ha sido coordinador, investigador y docente en KRFR Internacional | SEED Estudio experimental: Energía, Diseño, Arquitectura y Programación, México. Ha sido expositor en el Abierto Mexicano de Diseño 2015 con propuestas de diseño vinculando Tecnologías avanzadas de Arquitectura, Diseño y Fabricación con procesos y materiales provenientes de la artesanía mexicana. 

Actualmente se desempeña como consultor experto en Métodos de Diseño Urbano regenerativo, Arquitectónico e Industrial, integrando temas de Diseño Computacional y Fabricación digital en firmas internacionales de arquitectura, tecnología, diseño e ingeniería; optimizando procesos de diseño personalizado, arquitectónico e industrial, arte, biomedicina, Ingeniería automotriz y aeroespacial; cómo SENER, ZHA, FREE, Estudio Santander, Pulso Inmobiliario, BIMLAB, Pascal Arquitectos, Tecnológico de Monterrey CEM, FORD, RASSINI, Texas A&M, Gobierno del Estado de Veracruz, Gobierno del Estado de México, El Jardín del Colibrí Blanco, Hub Kamal etc. 

Referencias. 

https://www.linkedin.com/in/architectdavidhm/

 bioarchitecturestudio.com

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