NUMERO 4. Entrevista a Mariana Flores García por Alfonso Arias Martinez


07 Jun

Entrevista a Mariana Flores García


Mariana Flores García – Mariana.

 Alfonso Arias Martínez – Alfonso.  

Gabriel Esquivel – Gabriel.   

Alfonso: Buen día mariana, Muchas gracias de antemano por tu tiempo y disposición para colaborar con la revista, si me permites me gustaría compartir contigo una introducción sobre nuestro trabajo; La revista AGENCIA busca acercar información de forma accesible a la sociedad mexicana para hacerlos participes en la toma de decisiones sobre su espacio habitable y garantizar su bienestar. Para ampliar la idea que en términos generales se tiene sobre la importancia de la arquitectura y el urbanismo en su día a día. En ese sentido que nos compartas un poco de tu trabajo es muy importante para nosotros. Comparte con nosotros un poco de tu historia, ¿Cuál es tu formación? ¿Cuál es tu perspectiva sobre la arquitectura? ¿Cómo utilizas las herramientas que en tu experiencia has ganado para desarrollarte profesionalmente y trabajar con la sociedad? 

Mariana: Un gusto estar por aquí y participar con la revista AGENCIA y con Uds. Sobre todo, porque cuando hablamos de arquitectura siempre hay mucho que decir, ya sea desde el ámbito del diseño, de la arquitectura misma, del urbanismo, el interiorismo y la tecnología, la arquitectura está presente en todos lados y en todos los contextos, y como lo comentas, el tema de salud y bienestar es de orden inmediato y primordial en todo el mundo que a partir de las condiciones de confinamiento se ha visualizado el hecho que este bienestar está muy alineado al diseño de nuestros entornos, no solo a la escala de vivienda, sino también en el espacio público y la ciudad misma que se ha ido  transformando, casi de manera inmediata en una manera de reacción a esta pandemia debido a la creación de otras necesidades, pero con ciertas dinámicas que de forma permanente son un factor de cambio. 

El cómo llegue a este tema de la arquitectura, hablando un poco sobre mi… Yo resido actualmente en Zacatecas, Zacatecas, México. Y mi formación de arquitectura a nivel licenciatura la lleve a cabo en la Universidad Autónoma de Durango. A nivel de posgrado curse una maestría en diseño arquitectónico en la Universidad Lasalle Bajío, en León Guanajuato, un master en coeficiente de rehabilitación de edificios y barrios por la Universidad de Sevilla, posteriormente realice un doctorado en arquitectura enfocada en la vivienda en la Universidad Autónoma de Tamaulipas y un segundo doctorado en arquitectura en la línea de vivienda y hábitat contemporáneo por la Universidad de Sevilla con mención industrial. 

En el ámbito académico he colaborado con diversas instituciones a nivel licenciatura, maestría y doctorado, entre las que destacan el Tecnológico de Monterrey en el campus Zacatecas, Guadalajara y Querétaro. También colabore con diversas instituciones en el ámbito de gerontología, tocando temas importantes debido a las demandas del envejecimiento atendiéndolas desde la gerontología ambiental de manera interdisciplinaria, lo que ha sido muy enriquecedor, sobre todo en los últimos años. 

En la parte profesional, trabajo en obra pública desde el año 2006, en el área de proyecto de diseño enfocado en equipamiento y servicios, espacio público, movilidad, planes de desarrollo a nivel estatal, y sobretodo participando activamente en lo que es la federación de arquitectos en la línea de arquitectura, vivienda, accesibilidad y género. A partir de este año (2021) estoy al frente del instituto nacional de arquitectura y urbanismo de la federación, el cual está muy enfocado en una modalidad de “think tank” o “laboratorio de ideas”, en el que estaremos trabajando en aspectos de tecnología e innovación aplicada a escenarios futuros del periodo 2030-2050, lo que es algo de las líneas que tenemos de frente a las agendas globales. De manera muy breve esto es algo en lo que hemos estado trabajando.   

Alfonso: Sin duda Mariana tienes una carrera muy proactiva, innovadora y generadora de conocimientos, podrías contarnos ¿Cómo ha sido tu experiencia en el medio profesional respecto a la cuestión de género? De alguna manera para ti ser mujer arquitecta en México ¿ha representado algún reto a vencer o propiciado oportunidades? 

Mariana: En general, aun en estos tiempos seguimos incursionando en una disciplina en la que predominan los varones, lo que no ha sido fácil, pero creo que las oportunidades siempre existen. El tema con cuestiones de género es que nosotras podemos incidir en nuestra profesión, no solo desde la formación misma en las universidades (que actualmente si imparten de forma equitativa entre hombres y mujeres), lo que es muy bueno ya que más allá de hacer una distinción, hombres y mujeres tenemos acceso a la misma educación, posteriormente, las oportunidades laborales hasta cierto punto son similares, sobre todo porque ya tenemos nuevos campos de estudio, nuevas áreas de desarrollo, la formación de posgrado también se imparte de manera equitativa en los géneros, pero si influyen particularidades desde los ámbitos sociales, especialmente cuando asumimos ciertos roles como el hacer frente a una familia o tener hijos, pero aun así creo que si existen posibilidades de incidir en el ámbito profesional siendo mujeres. 

En mi trayectoria siempre he trabajado con hombres más que con mujeres, pero hasta ahora no ha sido ninguna complicación, al contrario, creo que he tenido la suerte de ser partícipe de grupos de trabajo mixtos, con las mismas oportunidades y también con la misma posibilidad de aportar, lo que depende mucho del mismo gremio, actualmente en la federación estamos participando 50% hombres y 50% mujeres, a distintas escalas a nivel nacional, regional y local encuentras muchas mujeres que están muy activas, por lo que el tema de genero lo visualizo en dos formas, una es el desempeño en lo profesional y otra en la parte sensible de las condiciones que actualmente tenemos en las ciudades, en las viviendas o en equipamiento y servicio, porque en efecto si tenemos demandas distintas por ejemplo; en el transporte público hay una mayor exposición al riesgo porque nos movemos con niños, por lo que cuando parte del ejercicio profesional cuando hablamos de género, tiene que ver con identificar estos aspectos sensibles que tienen que ver con el diseño del entorno y de la ciudad. 

Alfonso: Sin duda creo que esto te ha permitido formar parte de estudios innovadores que busquen ayudar a las mayorías, recuerdo por ello una ocasión en donde me hablabas acerca de la “Biofília en la arquitectura”, cuéntanos ¿Qué es la biofília en la arquitectura? ¿Cuál es su contexto histórico? ¿Cuál es su base teórica? ¿Cuáles son las áreas de oportunidad que representa la biofília para México? 

Mariana: Justamente, el diseño biofílico o la biofília surge en los años 70’s, como un movimiento proveniente de la psicología ambiental que tiene relación con las emociones que nos generan los entornos naturales. Si hablamos de una definición etimológica significa el amor a la naturaleza que de cierta manera ya forma parte de nuestro propio ser, es decir, cuando vamos a un espacio natural (como un bosque o una playa) donde estamos rodeados de elementos naturales, tenemos una sensación de bienestar, y cuando nosotros tomamos una conciencia de estas emociones y lo que las generan es cuando podemos realizar una traducción al lenguaje arquitectónico, por que buscamos como arquitectos la creación de una serie de experiencias generadas por el espacio diseñado. Entonces, el movimiento en sí, no es nuevo, ha tenido algunos momentos de auge para después disminuir como una tenencia de moda, sin embargo, lo que ha sucedido en los últimos años (En especial este de pandemia), es la toma de conciencia sobre la necesidad de tener entornos más eficientes y más sostenibles o de mínimo impacto ambiental se recurrió a recursos como la naturaleza no solo para mitigar estados de estrés, si no para aumentar el nivel de confort fuera (en el espacio público) y dentro ( en las construcciones). 

El diseño biofílico tiene diversas escalas de aplicación, si hablamos de interiorismo podemos hablar de recursos para la integración de ciertas analogías naturales, cuando hablamos al nivel de espacio comunitario, nos encontramos con la integración de equipamiento (como paradas de autobuses con cubiertas verdes o muros verdes) que más allá de generar usos mixtos como puntos de convivencia e interacción bastante interesantes. Justamente yo llegue a conocer al diseño biofílico gracias a mi tema de investigación que refiere a el envejecimiento (mi tesis doctoral tiene que ver con la gerontología ambiental), en la que uno de los aspectos más recalcados por este trabajo de investigación, es justo la infraestructura verde. Entonces cuando hablamos de infraestructura verde y diseño biofílico hay que señalar una diferencia, porque el diseño biofílico puede incluir aspectos emocionales, de identificación y apropiación del espacio, para ello se apoya de la infraestructura verde pero comprendiendo que no es solamente colocar un árbol, si no ser conscientes sobre que sucede ahí,  que emociones genera ese espacio verde, que implica a nivel ciudad y a nivel comunidad y que más allá de eso contribuye a mejorar las condiciones ambientales en este momento en el que estamos en medio de una crisis de cambio climático. 

Alfonso: Gracias Mariana también pudieras platicar sobre ¿Que herramientas utiliza la biofília para realizar los enlaces o saltos transdisciplinarios? Hablaste de percepción, de psicología ambiental, de estimulaciones que por lo general son de un corte por decirlo de alguna manera más antropológicos, ¿Cómo se hacen estas equivalencias epistemológicas a la arquitectura? Y ¿Cómo se expresan mediante el diseño? 

Mariana: Claro. Cuando hablamos de diseño biofílico contamos con algunos recursos estructurados y categorizados, como lo son los llamados patrones de diseño biofílico que surgen de los lenguajes de Christopher Alexander en los años 70’s y que posteriormente se rescatan en la arquitectura contemporánea a través de la semiótica, de tal forma que siempre hay un mensaje, una especia de señales que damos a través de la arquitectura y que nos permite generar sensaciones, en el marco del diseño biofílico estas sensaciones se ven potencializadas justamente por una serie de recursos que se identifican por el nivel de interacción con el entorno. 

Por un lado, tenemos la escala urbana, como ejemplo los parques urbanos, ahí podemos tener una interacción directa desde la vista, los colores o el olor proveniente de algunos tipos de plantas, tenemos estímulos sin visual cuando contamos con texturas a partir del parque (por decirlo así) y que van contribuyendo justo con las intervenciones e integración de elementos verdes que nuevamente, multipliquen estas series de experiencias en comparación con otro espacio verde sin este tipo de diseño. 

Dentro de estos recursos existe una serie de patrones (14 patrones) provenientes como dije antes de los estudios de Christopher Alexander y que a partir del año 2014 se reinterpretaron en el diseño biofílico para ser implementados con la finalidad de generar estrategias para realizar proyectos de intervención,  categorizados respecto al nivel de interacción, el primero según la interacción directa con la naturaleza, es la experiencia que nosotros tenemos cuando vamos a un bosque y estamos en contacto con los elementos, la conexión indirecta que refiere a los estímulos creados por los sonidos como el del agua o las aves o los olores que podemos percibir sin estar en contacto directo con las lavandas pero que si generan estímulos ambientales, y por último la tercer categoría es referente a las experiencias derivadas de la interrelación de las dos categorías anteriores, estas experiencias pueden darnos sensación de bienestar, de seguridad, de relajación etcétera, o todo lo contrario ejemplo si es un área verde descuidada tal vez la sensación que nos causa es la de inseguridad. 

Entonces todos estos criterios de diseño pueden ser aplicados en el espacio interior y a escala urbana, a nivel de calle o comunidad y que siempre están asociados justo en integrar elementos relacionados con estos patrones de diseño natural para que puedan aludir a las sensaciones que buscamos generar, ejemplo de esto es el uso de la madera o la piedra, espejos de agua o fachadas verdes (que también están consideradas como recursos de control ambiental y disminución de contaminación) y que son mucho más amables con la imagen de la ciudad, sobre todo cuando tenemos zonas muy deterioradas estas fachadas son un recurso muy interesante para temas de regeneración urbana. 

Alfonso: Por supuesto, me llama la atención sobre todo esta parte que mencionas que el diseño biofílico es una aportación que se basa en recursos validados, esto es bastante importante, me gustaría conocer sobre ¿Cuál es el papel de la tecnología digital en la biofília? Considerando que este recurso es determinante en el contexto contemporáneo de la arquitectura. 

Mariana: Es una pregunta bastante interesante, para el diseño biofílico podemos tener aplicaciones tecnológicas en cualquiera de las escalas espaciales que mencione antes, el nivel ciudad, comunidad y espacio interior. Gracias al desarrollo de ciertas plataformas de simulación, nosotros podemos, por ejemplo, tener indicadores de las islas de calor, indicadores de zonas que requieren de alguna clase de acondicionamiento ambiental para la convivencia, en el espacio público no siempre hay sombras o hay áreas construidas carentes de elementos vegetados donde la acumulación de calor es muy intensa. Estas simulaciones nos permite proponer como mitigarlo con elementos como techos verdes, o en las calles donde las temperaturas son tremendas y no puedes pasar hasta una hora donde ya bajo el sol porque es invivible por la cantidad de calor que irradian las banquetas, podemos proponer algunos materiales que disminuyen esa radiación y son diferentes a los comúnmente utilizados en el espacio público, también integrar vegetación para ir equilibrando estos aspectos ambientales y que con el uso de la tecnología pueden ser medidos. 

Por otro lado, también hay tecnologías aplicables como dispositivos de acumulación de energía solar por ejemplo, para temas de transformación energética y que pueden ser aplicados como recursos de energía alternativa, y cuando hablamos del espacio interior, también existen softwares para la medición de niveles de confort, como el confort lumínico, acústico o de temperatura, y mediante el diseño biofílico proponer elementos de fácil mantenimiento y de una estética agradable por la familiaridad que ya tenemos con los elementos provenientes de entornos naturales. 

Gabriel: Mariana me gustaría hacerte una pregunta sobre eso, en estas esferas biofílicas ¿En qué momento se utiliza el termino ecología? Y sobre ese término ¿Cómo se pasa de lo natural a lo ecológico y de ahí al despertar de una consciencia para ser proactivo con las soluciones del calentamiento global? ¿Cuáles son por llamarlo de cierto modo los pasos para la adecuación del espacio urbano y domestico para alinearlo con las soluciones al problema del cambio climático? 

Mariana: Yo creo que es muy interesante esta pregunta sobre todo porque existen movimientos sociales y de diseño a nivel global como las ciudades verdes, Urbanismo Ecológico, la Red de Ciudades Biofílicas, por ejemplo, o el uso del término sustentabilidad o sostenibilidad que ya casi de forma automática asociamos con infraestructura verde. 

La distinción es que la biofília permite a los habitantes apropiarse del espacio y generar acciones a escala usuario, habitualmente estas estrategias pueden ser implementadas en diferentes ciudades a nivel global según sus normativas y políticas públicas o acciones que tengan que ver con la relación de instituciones gubernamentales y sus habitantes, la Red de Ciudades Biofílicas lo que busca es justo la participación responsable y comprometida de la ciudad o de la ciudadanía, como diseñadores podemos plantear un proyecto con mucho potencial desde el ámbito gubernamental pero si el ciudadano no se compromete el proyecto fracasa porque no existe ese sentimiento de apropiación ni de cuidado comprometido, busca por eso la manera que los habitantes se vuelvan coparticipes de estas acciones con el entendimiento que eso los va a llevar a un beneficio al tiempo transcurrido en un mediano o largo plazo. 

Habitualmente algo que he visto en el área profesional es que como diseñadores pensamos que el parque será fabuloso porque el proyecto tiene elementos para la comunidad pero la comunidad no lo sabe hasta que empieza a vivirlo y es hasta que empieza a vivirlo que se apropia o no, entonces, más allá de entender la propuesta puede haber cierta sensación de rechazo por que como comunidad no se sienten parte de estos proyectos, por eso mucho de lo que hace el diseño biofílico es incentivar a que tengamos esta participación comunitaria y que sea un proceso de co-diseño para que el proyecto tenga un poco más de prospecto de proyección y que incluso el mantenimiento o la reactivación de los espacios sea por la iniciativa de  la comunidad.           

Alfonso: Por supuesto y justo creo, que es parte del siguiente tema que me gustaría tratar ¿Cómo hace la biofília para democratizar una mejora en la calidad de vida? Mencionas algunas herramientas como las políticas públicas y otras similares, pero ¿Cómo es la relación diseñador usuario que recomienda la biofília? De manera directa ¿Cuáles son las herramientas que el diseñador biofílico maneja para hablar con los vecinos?           

Mariana: Yo creo que el principio más importante en este momento es entender que para la biofília o las ciudades verdes no es suficiente que cuentes con un espacio verde, si no que ese espacio verde forme parte de las dinámicas de la ciudad, uno de los retos más grandes como lo comenté con anterioridad, es que la comunidad sea participe no solo como usuario de las experiencias en el día a día si no desde la toma de decisiones donde el factor educativo es súper importante, hay que educarnos como sociedad para entender primero a respetar el medio ambiente, el respeto a las especies naturales que son parte de nuestro ecosistema y entender que nosotros somos parte de ese ecosistema, a nivel global existen una serie de estrategias que buscan generar esta consciencia y la idea es articularnos, un reto importante también es la colaboración institucional, cuando hablamos de entes gubernamentales cuando hablamos de sociedad civil y asociaciones civiles, los gremios o disciplinas y que realmente en conjunto logremos ese fin común (esto gradualmente es como se ha ido desarrollando).           

Justamente en la Red Internacional de Ciudades Biofílicas y con otras con las que hemos estado trabajando en el Tec de Monterey y la Universidad de Virginia, se ha trabajado mucho con el aspecto social, es decir de estos entornos donde la naturaleza vista desde la biofília puede ser un recurso muy importante para reforzar los tejidos sociales y que obviamente el marco normativo y político este alineada con estas acciones.           

Sucede mucho con las instituciones o es común ver una desarticulación, por ejemplo, de los organismos que se dedican al cuidado del medio ambiente con los que se dedican a la infraestructura cuando de alguna manera van de la mano.           

Gabriel: ¿Cómo logramos esta concientización a nivel comunidad sobre la demandante necesidad del cambio de visión del ser humano como el todo, el “centro”, visión que está destruyendo al planeta, y comenzar a tener una visión de inclusividad de los factores no humanos con los que cohabitamos en el mismo planeta? Esta trasformación del antropocentrismo hacia el ecocentrismo tan necesaria.           

Mariana: Yo creo que es vital esa reflexión inicial, porque creo que apenas comenzamos a darnos cuenta que los recursos no estaban a nuestra disposición, es decir, por el abuso de estos recursos comenzamos a ver una crisis por el agua, comenzamos a ver cambios dramáticos en los ecosistemas como el deshielo de los glaciares y lugares con sequias inmensas que nos hace preguntarnos ¿Qué está pasando? ¡No estamos haciendo las cosas bien! Un ejemplo muy interesante es que en este contexto de pandemia no todo ha sido malo, han ocurrido cosas bastante positivas como el que pudimos ser testigos de cómo los niveles de contaminación bajaron con el descanso de las fabricas por dos meses y por reducir el uso de los automóviles, y vimos como al final la vida siguió, encontramos otras maneras de hacer las cosas lo que demuestra que finalmente lo que hace falta es generar consciencia, porque hablamos de la sostenibilidad como un término o definición muy bonita para garantizar la supervivencia en condiciones adecuadas para las generaciones futuras pero no estamos conscientes de que implica. Entonces cuando hablamos de los recursos y la revalorización del medio ambiente como nuestro entorno, hablamos de generar nuevos estilos de vida más saludables y con menos impacto ambiental, con más consciencia, retomamos el factor educativo y el tema cultural, cómo nos vamos familiarizando con lo que implica demandar entornos saludables, no solo de metas cortas como el no consumir carne por dos semanas ¡No! Esto se vuelve vano, necesitamos verlo como un cambio permanente de vida y de hábitos.            

Gabriel: Por supuesto, por qué otra cosa es a lo que se le llama el “Green washing”, hacer cosas aparentemente sustentables de forma poco comprometida, pero las fechas críticas, las fechas que se están manejando, el limite al 2050, en lo personal me aterrorizan porque esto en realidad es muy serio. Y no es por entrar en la política, pero si es de señalar que en México se ha dado una dirección política a nivel federal en contra de esta situación, se ha dirigido más a volver a usar energías no renovables y demás medidas que para mí son retrogradas en este sentido, entonces. ¿Cuándo la disposición política no existe cómo puede el país recuperarse en estos temas? ¿Cómo afecta esto a el trabajo de personas como tú y al trabajo de esos grupos que están luchando por contrarrestar la crisis ambiental?           

Mariana: Creo que más allá de crear una discusión respecto a la política, pero si es nuestra realidad, desafortunadamente las acciones del gobierno federal no han sido las más acertadas, pero creo que una vía para incidir en estas condiciones es generar acciones a escala local. Mientras no exista en las comunidades acciones a nivel local podremos tener un presidente que sea totalmente afín a estas políticas de sostenibilidad, pero si las personas no lo entienden realmente no vamos a poder hacer nada, yo creo que la idea es empezar por ahí, y sucede mucho (lo comento por que creo es importante mencionarlo) esta moda de la “etiqueta verde”, es decir, no todo lo que tiene etiqueta verde es sostenible ¡Absolutamente no! Y lo vemos mucho en el ámbito de la construcción y la arquitectura, porque nos sentimos fabulosos por que compre un material prefabricado que tiene la etiqueta verde y es reciclable y claro, pero… ¿Cuál fue el costo ambiental de traerlo desde Alemania? ¿Cuánto costó traerlo desde el otro lado del mundo? Y eso hace que todo valor que pudiera tener para la sostenibilidad se quede por los suelos.  

Hay que entender que los procesos de la construcción, la materialidad también tiene mucho que ver con los conceptos de reciclaje y de economía circular, pero hay que entender justamente también los procesos van más allá de tener un producto terminado y eso sucede en todo, nuevamente cuando hablamos de un espacio verde dese el diseño biofílico en la ciudad, este no va a tener éxito si lo colocas sin criterios, necesitas involucrar a la gente, necesitas que sean parte del proyecto y que obviamente este en un trabajo colaborativo (donde hay recursos para ello) el resultado puede ser más rico que el de la visión de un solo planeador. 

Alfonso: Mariana extendiendo lo que mencionas y según tu experiencia ¿Cuáles son los puntos o situaciones de los que la biofília debe protegerse? Ejemplo el caer en la mercantilización, en el Green washing, o que las mejoras que puede generar la biofília en un área de la ciudad se conviertan en un índice de exclusividad y privilegio, lo que eventualmente le impediría mejorar la calidad de vida de las mayorías.   

Mariana: Vale, creo que lo más complicado nuevamente es entenderlo, podemos irnos a las agendas globales, particularmente al objetivo 11 que es “Ciudades y Comunidades Sostenibles y Resilientes” (ONU, 2020) donde, el concepto o el nombre te lo dice, pero, ¿Cómo lo bajas a la ciudad a escala comunidad? Y pasa también con la Red de Ciudades Biofílicas, mientras no entendamos que hay detrás del concepto y la dinámica difícilmente vamos a poder traducirlo al ámbito local con éxito, podemos encontrarnos con movimientos e incluso con un mercado muy atractivo “verde” un mercado del que no estamos exentos pero que en esta consciencia de los impactos de cada acción podremos decidir si algo es viable o no. Lo menciono desde el tema de la toma de decisiones del ámbito público, pero también de la iniciativa privada, donde vemos muchísimos conjuntos habitacionales que lo menos que atienden son las demandas cualitativas de la vivienda, atienden a un número, pero no a lo medular de lo que es la vivienda y lo vemos también con la parte de equipamiento y servicios de estos desarrollo inmobiliarios donde eventualmente el espacio verde es un valor agregado o dejan en un área residual que no es construible y que no representa un valor económico, pero bueno, hay que cambiar estos esquemas, hay que ir cambiando estas iniciativas porque si se vende calidad de vida, que sea en toda la extensión de la palabra y no solo como un concepto de márquetin.    

Alfonso: Por supuesto es un reto enorme y las demandas son urgentes y desplazadas por los intereses económicos. Para cambiar un poco el sabor de boca con esta situación, me gustaría Mariana, que nos hablaras sobre las grandes áreas de oportunidad al adoptar a la biofília, ¿         Qué podríamos esperar de adoptar esta manera de diseñar las ciudades y comunidades en función de la sociedad y la naturaleza?

 Mariana: La biofília nos ofrece un abanico muy amplio de posibilidades, nuevamente cuando hablamos de entornos y ambientes estimulantes, yo creo que nunca antes nos habíamos sentido en ese nivel de exposición al riesgo ni tan vulnerables en nuestro ambiente como ahora y en ese sentimiento buscamos espacios seguros, buscamos espacios que nos generen sensaciones de bienestar, de seguridad, de que no nos vamos a exponer a otras situaciones indeseadas y la naturaleza nos brinda eso por si misma, sin tener que hacer nada más, y al final también yo recalco que son recursos que de manera inmediata podemos adquirir, todos deseamos adquirir una vivienda con áreas verdes, deseamos tener un árbol donde podamos leer, era común escuchar a nuestros padres y abuelos sobre tener un lugar donde pudieran tener un huerto donde cultivar el alimento propio, de donde surge esta idea de los huertos urbanos. 

La cuestión de esto es que podemos brindar información de una manera relativamente sencilla, todas las personas pueden participar lo que es una de las principales bondades que podemos tener con estas estrategias de diseño (yo lo llamo así, estrategias de diseño). 

Justo en los proyectos que ahora estamos desarrollando en México a través del Tecnológico de Monterrey, tienen que ver con esta participación de la comunidad circundante que son los campus universitarios, porque los campus universitarios más allá de la extensión de terreno que tienen dentro de la ciudad, también se convierten como en entes de ciertas dinámicas propias del ambiente estudiantil que inciden en las colindancias y el diseño biofílico lo que busca en este contexto es que se puedan reforzar estas dinámicas entre los residentes y los estudiantes con este lenguaje común a través de la naturaleza puedan sumarse acciones, que más allá, insisto, que sean acciones a nivel particular pero que puedan tener proyecciones a un mediano y largo plazo. 

Recalco el aspecto educativo, el aspecto de la información a la comunidad para que sepa que está colaborando para lograr un bienestar general y personal inmediato obtenido con la naturaleza, lo que esta fabuloso, pero también a una escala mayor como la escala de ciudad, buscar este nivel de consciencia, la biofília nos puede dar muchas líneas de avance para atender estas demandas de desarrollo y bienestar a escala global. 

Alfonso: Increíble Mariana, de verdad que para nosotros esta información es invaluable y sin duda quien tenga la oportunidad de acceder a esta entrevista vea en ella algo que incentive a participar y compartir, lo que nosotros como AGENCIA hemos tomado como meta es lograr que este número de personas sea el mayor posible, muchas gracias.

Gabriel: muchas gracias Mariana, sabemos también que tu trabajas con más temas relacionados con el envejecimiento y la salud, absolutamente el conocimiento sobre las crisis más urgentes acompañadas de alternativas son las que queremos hacer llegar a la gente y agradecemos tu participación en este número de agencia dejando la puerta abierta a que nos compartas más información sobre tu trabajo e investigaciones. Muchas gracias. 

Mariana: Cuenten con ello. Muchas gracias a Uds.


Acerca de Mariana:

Doctor en Arquitectura por la Universidad Autónoma de Tamaulipas, Doctor en Arquitectura en la Línea de Vivienda y hábitat contemporáneo por la Universidad de Sevilla, obtuvo la Primera Mención de Doctorado Industrial en Arquitectura por la Universidad Internacional de Estudios de Doctorado de la Universidad de Sevilla, así como acreedora al premio Universitario 2020 “Lic Natividad Garza Leal” a tesis de doctorado de calidad por la UAT.  Máster en Rehabilitación Ecoeficiente de Edificios y Barrios por la U. de Sevilla, Maestría en Diseño Arquitectónico por la Universidad la Salle Bajío, y Licenciado en Arquitectura por la Universidad Autónoma de Durango Campus Zacatecas. 

Directora del Instituto Nacional de Arquitectura y Urbanismo del Comité Ejecutivo Nacional 2021-2022 (CEN) de la Federación de Colegios de Arquitectos de la República Mexicana (FCARM). 

Colaborador internacional del grupo de Investigación del Máster en Rehabilitación y ecoeficiencia energética de la U. de Sevilla. Actualmente cursa la Maestría en Infraestructuras Inteligentes y Smart Cities, en University Tech Engineering International School, México & Universidad Cardenal CEU Herrera, Valencia España. 

Consultor e Investigador Invitado en BURO DAP (Oficina de Desarrollo + Arquitectura + Planeamiento), Organización internacional de cooperación y consultoría para el desarrollo urbano sostenible en ciudades del globo sur, con presencia en Asia (India), América Latina (Colombia), USA (Montana) y México. (2019-actual) 

Asesor Honorario Experto Temático en Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) enfocados a la Agenda Urbana 2030 para promover el Desarrollo Sostenible, la innovación legal y el empoderamiento de las personas, en grupo Asesor LEED-NET. 

Certificado internacional IDA como experto en Accesibilidad México-LATAM. Coordinador de Diseño y Análisis de Proyectos de Infraestructura y Obra Pública en la Secretaría de Obras Públicas del Gobierno del Estado de Zacatecas, México. Miembro Invitado como Consejero en la Región II de la FCARM, en las Comisiones de Mujeres Arquitectas y de Accesibilidad. Profesor Investigador de UNADE Universidad Americana de Europa y tutor en el Doctorado en Proyectos, Doctorado en Educación y Doctorado en Psicología Empresarial. 

Las líneas de investigación se relacionan a temas de gerontología ambiental y ambientes sostenibles para adultos mayores, diseño y accesibilidad de la vivienda y barrio, rehabilitación y ecoeficiencia energética, sostenibilidad, espacio público y ciudad, diseño biofilico y diseño regenerativo, incluyendo publicaciones en revistas científicas de alto impacto en medios nacionales e internacionales.

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